Monza (round 13)
Bueno, se puede decir que por una vez hemos tenido una carrera tranquila después de muchas semanas.
Como siempre, la calificación fue una lotería a repartir entre los cuatro mejores pilotos del campeonato, aunque eso de los mejores lo voy a matizar después.
La pole se la llevó el que estuvo más centrado, y ese no es otro que Alonso. Se le está viendo con una cabeza y un saber estar envidiable para la situación que está viviendo. En estas condiciones de confianza no hay quien la tosa y lo demostró de manera impecable con la pole, la vuelta y la carrera. Triplete de campeón en el momento más oportuno del año. Con que no sufra ninguna avería ni ningún percance a modo de accidente, veo el desenlace del campeonato de manera optimista.
Hamilton estuvo muy bien. Primero aguantó la salida a sabiendas de las deficiencias de las flechas respecto de los Ferrari y luego se dedico a mantener la segunda posición sólo con la intranquilidad de saber en qué posición saldría respecto de Kimmi tras su segundo reportaje. Después ya se vio lo que pasó en el adelantamiento.
Prefiero valorar la “carrera” de Massa antes que la de Kimmi. Creo que si no hubiese sufrido ese contratiempo hubiese planteado más lucha, sobre todo a Hamilton pero las carreras son así y alguna vez le tenía que tocar.
Y ahora Kimmi. ¿Qué decir? Tras el abandono de Massa se vieron obligados a cambiar la estrategia si no querían conformarse con una tercera plaza. Esto suponía cargar a tope el coche de gasolina y asumir una perdida sustancial de segundos durante una gran parte de carrera respecto de la cabeza. Como se vio, fue alejándose a razón de segundo y medio por vuelta pero incluso así se puso por delante de Hamilton. Lo que más me molesta es el pasotismo de este piloto. Comprendo que tuviese los neumáticos muy degradados y que llevase mucho combustible, aunque en esos momentos finales de carrera no serían tanto, pero un piloto tiene que ofrecer resistencia respecto de tus adversarios, y más si quieres ganar el mundial como él mismo dice. Un rival detrás tiene que darte alas aunque ya sabemos que a Kimmi lo que le da alas es un buen whisky. En fin, que le pasaron como si nada y nos quedamos con las ganas que la distancia entre Alonso y Hamilton fuese aún menor. El adelantamiento era inevitable pero yo sólo pedía un poco de lucha al menos durante un par de vueltas.
Para finalizar me gustaría destacar un par de imagines. Primero la de Dennis “llorando”. Creo que en el equipo está usando la táctica de dar pena para que todo el mundo diga: “pobrecito lo mal que lo está pasando”. La segunda imagen, la de un Hamilton más cordial de lo habitual con Alonso. Probablemente se puede pensar que han firmado la paz, y puede que así sea, pero la cara de agobio que tiene por la presión de Alonso no se la quita ninguna falsa sonrisa.
Por último comentar la guinda del día. No fue otra que la llegada de los pilotos al motorhome. Primero apareció Hamilton, que fue recibido por una gran ovación por todos los miembros del equipo. Al poco llegó Alonso que fue recibido... en silencio. Sólo los aplausos de unos invitados españoles forzó que el resto del equipo salvase la situación con un aplauso de compromiso.
El próximo fin de semana nuevo acto del Circo que sin duda estará marcado por la decisión de la FIA.
Como siempre, la calificación fue una lotería a repartir entre los cuatro mejores pilotos del campeonato, aunque eso de los mejores lo voy a matizar después.
La pole se la llevó el que estuvo más centrado, y ese no es otro que Alonso. Se le está viendo con una cabeza y un saber estar envidiable para la situación que está viviendo. En estas condiciones de confianza no hay quien la tosa y lo demostró de manera impecable con la pole, la vuelta y la carrera. Triplete de campeón en el momento más oportuno del año. Con que no sufra ninguna avería ni ningún percance a modo de accidente, veo el desenlace del campeonato de manera optimista.
Hamilton estuvo muy bien. Primero aguantó la salida a sabiendas de las deficiencias de las flechas respecto de los Ferrari y luego se dedico a mantener la segunda posición sólo con la intranquilidad de saber en qué posición saldría respecto de Kimmi tras su segundo reportaje. Después ya se vio lo que pasó en el adelantamiento.
Prefiero valorar la “carrera” de Massa antes que la de Kimmi. Creo que si no hubiese sufrido ese contratiempo hubiese planteado más lucha, sobre todo a Hamilton pero las carreras son así y alguna vez le tenía que tocar.
Y ahora Kimmi. ¿Qué decir? Tras el abandono de Massa se vieron obligados a cambiar la estrategia si no querían conformarse con una tercera plaza. Esto suponía cargar a tope el coche de gasolina y asumir una perdida sustancial de segundos durante una gran parte de carrera respecto de la cabeza. Como se vio, fue alejándose a razón de segundo y medio por vuelta pero incluso así se puso por delante de Hamilton. Lo que más me molesta es el pasotismo de este piloto. Comprendo que tuviese los neumáticos muy degradados y que llevase mucho combustible, aunque en esos momentos finales de carrera no serían tanto, pero un piloto tiene que ofrecer resistencia respecto de tus adversarios, y más si quieres ganar el mundial como él mismo dice. Un rival detrás tiene que darte alas aunque ya sabemos que a Kimmi lo que le da alas es un buen whisky. En fin, que le pasaron como si nada y nos quedamos con las ganas que la distancia entre Alonso y Hamilton fuese aún menor. El adelantamiento era inevitable pero yo sólo pedía un poco de lucha al menos durante un par de vueltas.
Para finalizar me gustaría destacar un par de imagines. Primero la de Dennis “llorando”. Creo que en el equipo está usando la táctica de dar pena para que todo el mundo diga: “pobrecito lo mal que lo está pasando”. La segunda imagen, la de un Hamilton más cordial de lo habitual con Alonso. Probablemente se puede pensar que han firmado la paz, y puede que así sea, pero la cara de agobio que tiene por la presión de Alonso no se la quita ninguna falsa sonrisa.
Por último comentar la guinda del día. No fue otra que la llegada de los pilotos al motorhome. Primero apareció Hamilton, que fue recibido por una gran ovación por todos los miembros del equipo. Al poco llegó Alonso que fue recibido... en silencio. Sólo los aplausos de unos invitados españoles forzó que el resto del equipo salvase la situación con un aplauso de compromiso.
El próximo fin de semana nuevo acto del Circo que sin duda estará marcado por la decisión de la FIA.
